Son dos formulaciones indicadoras del anverso y el reverso de la misma realidad. Y una década como andadura de la vieja y nueva Psicosomática por los caminos de la secular Andalucía. Seguro que ya en la supuesta, y quizás real, civilización de la Atlántida y en las bien documentadas poblaciones del Carambolo, en nuestro Aljarafe, se percibía la Psicosomática.
Laín Entralgo, en su libro “Introducción a la Historia de la Patología Psicosomática”, que quiso ser el prólogo de la “Patología psicosomática” de Rof Carballo (1950), se traslada hasta las civilizaciones babilónicas, egipcias, fenicias y grecorromanas para extraer las manifestaciones psicosomáticas que entrañaban. Pero quede aquí el esbozo histórico y pasemos a nuestros días.
“El Escorial, 18/XII/55 en este lugar y fecha tuvo lugar la I Reunión de la Asociación Española de Psicoterapia y Medicina Psicosomática” escribe Ramón Sarró en el prólogo de “El hombre enfermo” de Von Weizsäcker. Nace aquí la Sociedad Española de Medicina Psicosomática.
Hasta 1998 se tienen Reuniones y es en el I Congreso de la SEMP (Alicante "La Medicina Psicosomática en la práctica diaria clínica" y "Ansiedad y sus repercusiones somáticas”), cuando me encuentro y conozco esta sociedad. En ese año acaban las Reuniones y comienzan los Congresos de la SEMP. Desde entonces he tenido la satisfacción de acudir a todos sus Congresos Anuales.
En uno de ellos, el XXXII Congreso (Madrid, 1996 "Psicosomática Hoy"; y "Precisiones del concepto de Medicina Psicosomática”) junto con algunos sevillanos, especialmente con los Drs. Masegoza y Martín Rubio, nos decidimos a promover la Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática, con el objeto de avivar el conocimiento y el cultivo de la teoría y la práctica psicosomáticas.
Contamos, por supuesto, con lo que ya estaba en marcha en estos pagos:
Y si, así transcurría la gestación, planificamos el parto para Febrero de 1998. En Antequera, el 21-2-1998 tuvo lugar la Asamblea Constituyente, con aprobación de Estatutos y elección de la Junta Directiva. Una treintena de profesionales de las diversas provincias andaluzas representaron a otros muchos compañeros. La conferencia dada por el Prof. José Manuel González Infante tuvo como título “El paradigma psicosomático en la Medicina actual”
Resultó esta una jornada muy grata y memorable a la que siguieron los trámites administrativos de la mano del Dr. José Mª Lama de Lamamié, ya fallecido, y para el que elevamos un recuerdo agradecido.
Fueron surgiendo las actividades en Sevilla y en las ocho provincias andaluzas y creciendo el número de asociados, generándose así un tejido docente-clínico-investigador y antropológico que con viveza y continuidad se ha mantenido, como puede verse en las memorias congresuales y en los datos de la página Web; un variado elenco que integra:
La propia Web www.psicosomaticaandaluza.org (con recientes modificaciones que la han mejorado), ha prestado un valioso servicio, con miles de visitas. Y ha sido, a la vez, vía de comunicación con profesores y estudiantes europeos y americanos, en intercambio de datos o enseñanzas.
En Almería, Granada, Huelva, Cádiz, Algeciras y Málaga, se han desarrollado congresos, seminarios, aulas, etc. estrechamente vinculadas a la SAMP, junto a otras actividades psicosomáticas de alto valor como las de la ya citada Unidad de Psicoterapia y Psicosomática, que dirige el Profesor José Mª López Sánchez.
Las Juntas directivas y Asambleas de la SAMP han ido realizando nombramientos tales como los de:
Felicidad Loscertales Abril, José Mª López Sánchez, Luis Salvador Carulla, Alfonso Blanco Picabia, Juan Gibert Rahola,
El acto de hoy entraña una especial significación, sobre todo para los que comenzamos esta aventura, en 1998, y hoy la celebramos junto a Vds. en este acto Académico en tan egregia sede, con un evento docente de alta calidad, la Conferencia del Prof. José Mª Delgado, que de seguro abordará el cómo la vivencia modela la estructura y cómo lo estructural condiciona el modo de percibir lo vivenciado. Recordemos, al respecto, que en el frontispicio del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, en grandes letras, puede leerse: “Todo hombre puede ser escultor de su propio cerebro”. Esa es, en buena parte, la responsabilidad y la grandeza de la persona humana.
Pero este currículum de nuestra Sociedad que hemos expuesto, no recoge la principal aportación, a mi juicio, de la SAMP a la Medicina, la Psicología y a las Ciencias de la Salud andaluzas y universales.
Pienso que lo más valioso es el efecto feed-back desarrollado en la SAMP, “ad intra” y “ad extra”, la fuerza vivificadora del paradigma psicosomático, del modelo bio-psico-social-eco-espiritual capaz de motivar y movilizar en las personas dedicadas a las ciencias de la salud, las mejores capacidades de servicio en la atención de los enfermos y en la prevención de las enfermedades.
La Medicina Psicosomática está hoy exigida por la prevalencia de los procesos de etiología multifactorial y fundamentalmente psicosocial, por la necesidad de erradicar el diagnóstico “Vd. no tiene nada” ante un paciente doliente que siente y sabe que algo le pasa. De eso que le ocurre a estos enfermos es de lo que se ocupa la Psicosomática, sin caer en reduccionismos biologicistas, psicologicistas ni en dualismos cartesianos. Más al contrario con la integración y la interrelación como actitud activa.
Creo que tenemos conciencia en la SAMP de haber servido y de servir de soporte y de escudo en la lucha por la humanización y la personalización de la medicina tanto frente a la colectivización alienizante, como a la tecnocratización y la burocratización imperantes.
La SAMP es ciertamente levadura. Ciertamente, no es cosa de muchos, pero a la vez se constata que en bastantes hospitales, centros de salud general o mental, consultas privadas de médicos, psicólogos o actividad de enfermería están presentes muchos profesionales que hacen posible el fomento de la enriquecedora levadura psicosomática.
Estamos en crisis, si señor, en medicina, en valores y hasta en economía. Buen momento, precisamente por eso, para resurgir como el Ave Fénix, llenos de esperanza. Y también con resiliencia re-creativa que nos conduzca a descubrir lo mejor de nosotros mismos para seguir dispuestos en esta feliz aventura de servicio presente en estos diez años de la SAMP y en los muchos que esperamos que nuestra Sociedad perviva.
Muchas gracias.