Desde siempre la palabra cáncer ha tenido una connotación muy negativa, sin embargo con el paso de los años esta situación ha ido cambiando. En la valoración del cáncer siempre se ha estudiado el tratamiento, con su tasa de efectividad, la supervivencia…. Pero en los últimos ha habido un esfuerzo importante por mejorar la calidad de vida de los pacientes oncológicos, entendiendo por calidad de vida la valoración subjetiva que el paciente hace de diferentes aspectos de su vida en relación con su estado de salud. Estos diferentes aspectos serían los del funcionamiento físico, psicológico, social y los síntomas de la enfermedad y efectos secundarios de los tratamientos. Por ejemplo, dos pacientes pueden entender de manera muy distinta el mismo alivio del dolor, si uno de ellos considera que es un signo de esperanza y el otro no. Además, puede que las valoraciones de los pacientes sean diferentes de las de los médicos, y también de las de los familiares. Las variables psicosociales modifican la calidad de vida (CV) en el cáncer; de tal manera que el malestar emocional y, paradójicamente (debido a la mayor sensación de pérdida), las circunstancias sociológicas favorables propician una CV negativa en el paciente oncológico.
La CV ínfima, fruto del sufrimiento en el paciente que va a morir, se utiliza como argumento para justificar la eutanasia; por lo que es preciso conocer cómo actúan las circunstancias socioemocionales y la fase de la enfermedad sobre la CV del paciente con cáncer, para comprobar si la CV es un parámetro idóneo a la hora de avalar la eutanasia.
La CV y las circunstancias socioemocionales de las que depende confluyen en el cáncer; pero, ante la progresión metastásica y la posibilidad real de muerte, CV y situación sociológica y emocional (identificada por el sufrimiento) siguen caminos divergentes.
Se han realizado multitud de trabajos con el fin de evaluar la CV en pacientes oncológicos para conocer el impacto de tratamientos tanto a corto como largo plazo, una vez pasados los momentos de mayor impacto emocional., concluyéndose del mismo afirmaciones como que la calidad de vida era mejor en tratamientos a largo plazo, limitaciones en las preocupaciones latentes, por un miedo a la recaída.
Para finalizar decir que la valoración y mejora de CV del paciente oncológico en el cual hay muchas áreas por desarrollar en nuestro país. Se deben hacer estudios y demás con la única finalidad de mejorar por encima de todo la CV del paciente oncológico, ya que por encima de todo somos personas que sentimos y sufrimos, y por mucha avances técnicos y mejoras para atajar el cáncer si no somos capaces de garantizar una CV digna a los pacientes, y donde esa dignidad se graduará en función únicamente del paciente, el esfuerzo no habrá merecido la pena.
Comentario de la alumna de medicina Lorena Arroyo Cruz
“Comunicación y Calidad de vida en el paciente con cáncer” Encuentro en medicina Psicosomática del 17 de Enero de 2007
Prof. José Andrés Moreno Nogueira
Dra. Mª Del Mar Gordón Santiago